Causalidad
25 enero 2010
Asno de Buridán
4 septiembre 2009

Buridan
Ya ha llegado la segunda entrega del cómic “Filosofía de Barra”, esta vez dedicada a la paradójica historia del “Asno de Buridán”, que nos introduce en la vieja discusión filosófica sobre el libre albedrío.
Cita de Erasmo de Rotterdam
24 agosto 2009
«La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.»
Erasmo de Rotterdam
Los laberintos del cristianismo
28 mayo 2009
Leyendo el libro de Marcos Méndez Filesi El laberinto, historia y mito, de la editorial Alba; encontramos un interesante texto de otro de los padres de la iglesia San Jerónimo:
Pasamos de la oscuridad a la oscuridad más grande y, como a Moisés, nos envuelve la tiniebla; el abismoinvoca al abismo con el sonido de las cataratas de Dios; y, en círculos, el espíritu debe girar hacia delante y hacia atras en sus propios giros. Sufrimos errores laberínticos y avanzamos pasos ciegos gracias al hilo de Cristo.
Marcos Méndez, nos descubre así, como el cristianismo se apodera de la mitología griega, haciendola suya. Algo muy frecuente durante todo el cristianismo, lo que le hace triunfar y propagarse por todo el mundo. Es decir la virtud del critianismo, que ya encontramos en los padres de la iglesia, es adoptar ritos paganos como propios, así pasamos de una religión monoteista a una en la hay más devoción a los santos y a las virgenes (suplantando en cada lugar, al dios o mitología de propia) que al mismisimo Jesucristo o Dios.
Tertuliano
18 mayo 2009
Los Padres de la Iglesia fue un grupo de pensadores, en su mayoría obispos, que asentaron las bases y la doctrina del cristianismo en los primeros siglos despues de la muerte de Jesús. A ellos debemos cosas como creer en la virginidad de María o en el Espíritu Santo (ejemplos que separan la Iglesia Católica Apostólica y Romana de la Católica Apostólica Ortodoxa), así como la instauración de los sacramentos o elementos del catecismo que hoy en día siguen vigentes.
Pues bien, Tertuliano, es uno de ellos. Nació en Cartago en el 160 d.C. y con una gran formación en retórica y derecho se hizo cristiano hacía el año 195.
Tertuliano es un defensor de una única verdad apostólica basada en la tradición:
“(…) siendo cosa clara que más verdadero lo que es más antiguo, y es más antiguo lo que viene de los comienzos, y viene de los comienzos lo que viene de los apóstoles.”
Así de sencillo y claro, con estos razonamientos aplastantes es como Tertuliano, nos demuestra que la única verdad en la tierra es la que proviene de los apóstoles, dudando incluso a veces de las Escrituras, ya que estas están sujetas a interpretaciones. De todas formas, y aunque su razonamiento sea un tanto pueril, no hay que negar una cosa certera y es que si dudas de algo lo mejor es ir a la fuente… (otra cosa es que tomes dicha fuente como única verdad absoluta).
En Tertuliano encontramos una apología a la libertad religiosa y declara una igualdad de los hombres ante Dios. No hay que olvidar que en ese momento los cristianos aun son perseguidos, luego siglos más adelante, cuando cambien las tornas, parace que todas estas cosas, dejan de ser tan importantes para los cristianos.
Para terminar os voy a mostrar una cita con la que concluye un texto en el que arremete contra Aristóteles:
“Es el miserable Aristóteles el que les ha instruido en la dialéctica, que es el arte de construir y destruir, de convicciones mudables, de conjeturas firmes, de argumentos duros, artífice de disputas, enojosa hasta a sí misma, siempre dispuesta a reexaminarlo todo, porque jamás admite que algo esté suficientemente examinado. De ella nacen las fábulas y las genealogías interminables. las disputas estériles, las palabras que se insinúan como un escorpión… Quédese para Atenas esta sabiduría humana manipuladora y adulteradora de la verdad, por donde anda la múltiple diversidad de sectas contradictorias entre sí con sus diversasherejías. Pero, ¿qué tiene que ver Atenas con Jerusalén? ¿Qué relación hay entre la Academia y la Iglesia? ¿Qué tienen que ver los herejes y los cristianos? Nuestra escuela es la del pórtico de Salomón, que enseñó que había que buscar al Señor con simplicidad de corazón. Allá ellos los que han salido con un cristianismo estoico, platónico o dialéctico. No tenemos necesidad de curiosear, una vez que vino Jesucristo, ni hemos de investigar después del Evangelio. Creemos, y no deseamos nada más allá de la fe: porque lo primero que creemos es que no hay nada que debamos creer más allá del objeto de la fe…”
Agustín de Hipona
12 enero 2009
Es el máxinmo exponente de la Patrística. Más conocido como San Agustín, vivió en una época comvulsa entre el año 354 y 430, marcada por del derrumbamiento del Impeio Romano y su división (año 395).
Con una filosofía marcada por el Neoplatonismo de Plotino, una de sus ideas más interesantes, es su concepción del hombre, una concepción dual cuerpo-alma; en la que el alma es la verdadera esencia de cada persona (siendo ésta una imagen de Dios).
El alma oscila entre el bien y el mal, librando a Dios de esta responsabilidad. El mal por si mismo no existe, sino por ausencia y oposición del bien.
¿Entonces, de qué depende el mal?
Pues de la libertad.
Hay dos clases de libertad: El libre albedrío, que nos permite decidir el camino a elegir entre el bien y el mal, y del que si nos dejamos llevar, nos marcará el camino del pecado. Y la verdadera libertad, que siempre nos llevará hacia Dios.
Dotado de ese mismo libre albedrío, Dios creó también recto al hombre, ser viviente ciertamente terreno, pero digno del cielo si permanecía unido a su creador, así como, si le abandonaba, había de soportar de modo semejante la desventura conveniente a su naturaleza.
La ciudad de Dios, San Agustín
